¿Vamos a un lugar más tranquilo?
Sobre el infinito mundo de la sexualidad humana...
viernes 16 de marzo de 2012
Lluvia dorada
La sexualidad humana es algo así como una caja de sorpresas, nunca sabemos exactamente que hay adentro, y con los años lo vamos descubriendo. Para algunas personas esa caja tiene fondo y límites claro, para otros, en cambio, es siempre un territorio para probar.
Algunas prácticas sexuales están claramente legitimadas socialmente y se hacen en todas las camas. Sin embargo, hay algunas otras que quedan reservadas sólo para unos pocos. La lluvia dorada es una de ellas. Seguramente no son muchas las personas que disfrutan de esto, pero tampoco son tan pocas. Además, hay a quienes les excita en la fantasía pero no lo harían o ni siquieran se animarían a decirle a su pareja que le gusta eso.
Personalmente mi caja tiene límites, y este es uno de ellos. Por la razón que sea, no me gusta en absoluto la cosa escatológica compartida.
De todas formas, pensándolo en forma racional, no debe haber demasiada diferencia entre un fluido corporal y otro. Quiero decir...a mi me encanta sentir en mi piel, o en mi boca, el semen calentito, recién salido, y para el caso sería lo mismo, es un fluido corporal del otro. Sin embargo, me parece inimaginable que pueda gustarme alguna vez que alguien me mee. Y ni hablar que me pidan que lo haga yo.
De todas formas quiero hacer una aclaración: la lluvia dorada puede ir asociada a una relación sadomasoquista, o bien a una relación clásica en donde no implique humillación y demás. Sin embargo, mi postura es la misma, creo que hay cosas que tienen que quedar para la privacidad individual y no ser mezcladas con el sexo. Pasa que como sabemos, en la sexualidad se juega nuestra vida entera, nuestras fantasías, creencias y hasta cosas inconcientes de las que no tenemos ni idea desde la conciencia y por lo tanto no sabemos bien porqué nos gusta una cosa o la otra.
¿Qué pensas de la lluvia dorada?
miércoles 14 de marzo de 2012
Esperaba que vos me lo dijeras primero
Esta sería la segunda parte de las primeras citas.
Luego de una primera salida, donde todo pareció haber salido bien , donde a vos te gustó y sentís que a él le pasó lo mismo...es más, estás casi segura de que fue así, pasan un par de días y no hay comunicación. Mi técnica es depedirme de una primera cita linda agradeciendo por el momento compartido y diciendo que la pasé muy bien, pero hasta ahí llego. Después no llamo, no genero una nueva salida, ni nada, o sea, espero que él haga todo eso. ¿Pero qué sucede cuando el otro está esperando que vos lo llames o le demuestres interés? bueno, sucede que capaz pasa una semana...vos te comés los codos y mirás el teléfono como si mirándolo él fuera a llamarte, y en cuando te descuidás...él aparece...en el límite del tiempo en que todo se podía disolver. Los dos se dicen: esperaba que me llamaras...
Por un lado, esos momentos son muy lindos, son la confirmación de que los dos sentían ganas de volver a verse, y por el otro es feo darse cuenta de que el otro, aún sintiendo ganas de volver a verse no lo decía si no lo hacías vos primero. Incluso, posiblemente hay encuentros que no se produzcan si es que ninguno cede.
domingo 11 de marzo de 2012
Primera vez ( con él o ella)
Todas las primeras citas son diferentes, y muchas de ellas son con diferentes intenciones, pero la idea de tener sexo con esa persona si es que te gusta, siempre está. Sólo que a veces se hace explícita y otras veces se reprime.
Hay muchas teorías populares sobre las primeras citas. A la mayoría de las mujeres no criaron con la idea de que en la primera cita no se puede tener sexo porque sino "que va a pensar de vos...". Pero estas ideas no sólo están en la cabeza de muchas mujeres sino también de los hombres. Algunos dividen lo que se puede hacer o no en la primera cita depende las intenciones que tengas con la otra persona o la edad de los dos participantes. Es decir, después de los 40 hay quienes dicen "estamos grandes para tanto juego de conquista, vayamos a los bifes" o hay quienes creen que si salís con alguien que te interesa para algo serio, no se debe tener sexo en la primera cita, pero si es para una relación sin compromiso, sí.
Hay quienes piensan (ellas) "si le intereso tiene que saber esperar", "si le intereso para algo serio no me va a proponer tener relaciones esa noche" "si entrego todo la primera cita no le va a quedar nada para averiguar y no va a querer volver a verme"
Hay quienes piensan (ellos) "me interesa para algo serio, por lo tanto, la voy a seguir viendo y puedo esperar", "no la quiero ofender diciéndole de tener sexo hoy, aunque se nota que los dos tenemos ganas", "si esperamos y nos conocemos más, el sexo puede estar mejor", "quiero dar la impresión de ser un caballero",
Debo decir que a mí todo esto me hace ruido, realmente no creo que el momento elegido para tener sexo pueda ser central a la hora de ver si esa pareja va en serio o no. Para mí se puede tener sexo en la primera cita o en la tercera, o al mes, sin que eso sea signo de nada. Pero sé que hay muchos hombres y mujeres que no piensan eso.
¿Y ustedes que piensan?
miércoles 7 de marzo de 2012
Papelones sexuales
La otra vez vi a la impresentable de Moria Casán en una nota en la tele, y mientras le hacían la entrevista, ella se movió y se le cayó la toallita higiénica que tenía en uso entre sus piernas. Un espanto por donde se lo mire, y ella, sin la menor verguenza dijo: Ay, se me cayó la toallita! ya me pasó otras vece, es que no uso ropa interior. (No sé como se lleva una toallita sin usar bombacha...ni por qué hay hombres y mujeres que no usan ropa interior)
Pero también pueden ocurrir otros imprevistos incómodos. Recuerdo cuando era chica, estaba en un cumpleaños en la casa de una amiga, todas hacía poco que éramos "señoritas" y estaba también el hermano mayor de mi amiga, quien se acerca a la madre y le dice: "avisale a fulanita que tiene la media (blanca) manchada de sangre"...la pobre piba se fue al baño y se quedó con zapatos kickers sin medias.
Una que me ha pasado a mi es que se me rompiera el corpiño con aro y el alambre se asomara por el escote...empujoncito con el dedo para adentro, y listo.
A una compañera de trabajo se le cayó la almohadilla del push up durante una primera cita con un hombre y a otra se le abrió la cartera cayendo todo lo que había en el interior (incluídos forros y un gel de nombre Falic) en medio de una reunión muy seria.
Seguramente viene a tu memoria alguna anécdota de papelones que ponen al descubierto nuestra intimidad.
lunes 5 de marzo de 2012
Oh no de nuevo, decía

Aunque esa famosa publicidad latina le daba voz a una mujer que decía Oh no de nuevo, lo cierto es que las mujeres son más proclives a la segunda vuelta que los hombres.
Por razones puramente biológicas, la mujer a apenas segundos de acabar puede volver a tener excitación sexual, mientras que los hombres tienen el famoso período refractario, que es muy variable dependiendo de cada hombre.
Mientras que hay hombres que se recuperan en diez minutos y pueden volver a dar batalla, hay otros que necesitan de un par de horas o incluso, de toda la noche. Además, a medida de que el hombre es más grande, disminuye la cantidad de semen y aumenta su período refrectario, a la vez que se retrasa la eyaculación, por lo que es más problable que si estás con uno de 25 tengas segunda vuelta asegurada e incluso tercera y que si estás con uno de 50 tengas una única relación por día pero más larga.
Más allá de estas cuestiones biológicas, que tampoco son tan rígidas ya que dependen de cada hombre, también están los que se conforman con uno...no necesitan de una segunda vuelta o no son adeptos a ella y no porque no puedan sino porque no la necesitan. Pero por lo general, la mujer siempre se queda con ganas de más, y muchas veces el segundo se disfruta más que el primero. Y a veces hasta puede ocurrir que la mujer se frustre si él luego de coger le da un besito y se da vuelta a dormir, mientras ella tiene pilas para uno más.
¿se sienten identificados/as con algunas de las situaciones planteadas?
miércoles 29 de febrero de 2012
Ratas

Posiblemente, una de las cosas que más molesta a las mujeres es que el hombre sea rata. Quizás, porque tradicionalmente el hombre era el que seducía a la mujer y para eso, le obsequiaba cosas o la invitaba. Además, como la mujer no tenía ingresos propios porque en su gran mayoría no trabajaban, estaba implícito que la tarea de pagar le correspondía siempre al hombre. Incluso, algunos hombres de esa época, aún siguen viendo como falta de caballerosidad que una mujer pague algo cuando sale con un hombre.
Pero los tiempos cambiaron y hoy las mujeres trabajan a la par del hombre, sin embargo, sigue estando la idea de que el hombre es el encargado de pagar. Incluso, muchas mujeres se ofenden si el hombre no es el que paga las primeras salidas.
Ádemás, a medida que las mujeres crecemos también pueden aumentar los requerimientos. Es decir, si a los 19 años ibamos felices a un bar con él en colectivo y esperábamos en la parada veinte minutos en pleno invierno, sólo por salir con él, estaba todo justificado. Después de los 30, es como que salir en bondi no suele ser la mejor opción.
Paralemente a los cambios, los hombres también modificaron aptitudes, antes a un hombre no se le ocurriría no llevar a una mujer hasta la puerta de su casa, ni tampoco se fijaban tanto en que zona vivían...como ahora, que en los sitios virtuales piden que viva hasta una zona determinada, para no tener que hacer muchos kilómetros cuando tienen que ir a verla. Y en estos casos siempre queda la duda de si ese hombre es rata de esfuerzo o rata de plata, o sea, si no quiere esforzarse para cruzarse 4 barrios o si lo que no quiere es gastar combustible.
Igual hay una ecuación que es inexacta, no necesariamente que un hombre gaste plata en vos significa que le importas, creo que son cosas diferentes, que valen otras cosas.Y que muchas veces se escucha "si no es capaz de pagar tal cosa, es que no le importo".
Además, la noción de rata es diferente para cada persona.
Por ejemplo, algunas mujeres toman con un signo demoledor de ratismo que el tipo vaya al telo y presente cupones de descuento. O que tenga un canje publicitario en el restaurant o una tarjeta de descuentos en un bar. O que quiera ir a un restaurant porque tiene 20 de descuento con su tarjeta o porque tiene un groupon. A mi esas cosas no me molestan, pero sí no tolero que me pida en las primeras salidas pagar a medias el telo o la comida. Si es aceptable por ejemplo que él pague la cena y ella el cine.
Y ojo que estos temas no se acaban en las primeras salidas. Si una persona es rata y el otro miembro de la pareja no lo es, suelen provocar enormes discusiones aún en parejas ya instaladas. Creo que el ratismo siempre jode, pero también hay que diferenciar el ser rata del cuidar el dinero.
¿Y ustedes cómo se llevan con la ratez?
Para Belkis: Rata igual a Tacaño, avaro.
martes 21 de febrero de 2012
Histeriqueo femenino y masculino

Ya hemos hablado muchas veces sobre el histeriqueo, tanto del femenino como del masculino. Pero es como yo nunca me curo de espanto. Hay cosas que realmente me cuesta entender mucho y lo peor, es que siempre me hicieron daño, o sea, no puedo decir "me chupa un huevo el histeriqueo de los demás".
A los hombres histéricos, luego de padecer a alguno, ya aprendí a detectarlos y corto a la segunda situación de este tipo: él: dos sms con "te extraño", "que ganas de verte" Ella: yo. tb. nos vemos mañana? El: podría ser...te aviso. (y te avisa...pero a los cuatro días).
Pero lo extraño de eso es que también el histeriqueo sucede con las amistades. Quedaste el lunes o martes en hacer algo con un amigo o amiga el fin de semana (generalmente la propuesta surge de la misma persona que despues va a decir que no...y este es el tema central)...cuando llega el viernes llamás, mandas mail o sms preguntando: que hacemos el fin de semana? cenamos el sabado? te responden: sí, seguro que sí, mañana arreglamos. Ok. Vos ya programaste el sabado dejando libre la hora de la cena para cenar con tu amiga. El sábado a la tarde...te ves como una pelotuda volviendo a mandar mensaje ya que no se arregló horario...¿cenamos al final??. Respuesta: estoy en el shopping con mi mamá ahora...se me hizo tarde, me quedo a cenar acá. A vos ya se te cruzó el día, y lo peor es que la semana siguiente, la misma persona te vuelve a decir: hacemos algo este fin de semana??? y vos, volves a decir, ok, cuando? y te responde: Te llamo y arreglamos. Y guarda...porque aún el día en que está hasta el horario y el lugar acordado, también pueden surgir contratiempos: la lluvia, el dolor de cabeza o el resfrío, también pueden romper los planes.
Y así un montón de situaciones que hacen pelar los cables de las relaciones ya sean amorosas o de amistad. El histeriqueo no es otra cosa que decir algo que se te cruza por la cabeza en el momento pero no podés sostener a los tres días. El histeriqueo es no programar, vivir el momento a momento, no comprometerse con la palabra y por supuesto, generar el deseo en el otro y no satisfacerlo. O satisfacerlo una vez cada tanto para que el otro siga estando y respondiéndote.
Haganse un cartel de histéricos y dejen a los demás organizar su vida.
(Amén)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



